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Nuestra declaración

 

CONSIDERANDO QUE:

  • La inflación de los precios de los alimentos que enfrentó el país entre 2007 y 2008 (una de las más altas en los últimos veinte años) ha desnudado la fragilidad de nuestro sistema agro-alimentario: altamente dependiente del sector externo y con una marcada tendencia declinante de la producción de varios rubros alimenticios esenciales en el consumo nacional. Ciertamente esta característica no es atribuible exclusivamente a la gestión del actual gobierno. Es una de las expresiones de la triste historia de falta de visión y compromiso de las elites gobernantes con el desarrollo nacional.
  • Por otro lado, esta misma falta de visión y compromiso ha determinado la gran inequidad socioeconómica que caracteriza a la sociedad boliviana, donde cerca de 2.659.098 millones de bolivianos y bolivianas vive en situación de pobreza, con menos de 2 dólares al día.
  • Uno de los resultados más lacerantes de esta sinrazón es la inseguridad alimentaria nutricional de más de dos tercios de la población, expresada en los índices más extremos de desnutrición y anemia de Latinoamérica (después de Haití): 2 de cada 10 niños menores de 2 años sufren desnutrición crónica y 38% de las mujeres en edad fértil padecen de anemia, no sólo en el campo, sino también en las ciudades. Y todo ello no obstante que Bolivia ha suscrito y ratificado los acuerdos internacionales más imperativos en materia del Derecho Humano a la Alimentación Adecuada, y que –últimamente– ha incorporado este derecho en su Constitución Política de Estado.
  • Bolivia y su población cuentan con potencialidades agroalimentarias y culturales suficientes para ejercer una amplia soberanía en el ámbito alimentario y así orientarse hacia la eliminación de la inseguridad alimentaria nutricional.

POR TANTO, DECLARAMOS QUE:

  • Es impostergable establecer una Política Nacional de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional que sea inclusiva, participativa a nivel nacional, regional, departamental, municipal, e indígena. Para ello es de vital importancia que el modelo de desarrollo planteado para el país no sólo se proyecte hacia la transformación productiva nacional sino que también se oriente a garantizar la Soberanía Alimentaria del país.
  • Es imperativa la promulgación de la Ley del Derecho Humano a la Alimentación Adecuada, como el mejor camino para que las vergonzosas inequidades socioeconómicas expresadas en indicadores extremos de inseguridad alimentaria nutricional de los sectores sociales mayoritarios, tengan un cauce de superación en un marco de democracia y dignidad.
  • En tanto no se apliquen políticas efectivas de Soberanía Alimentaria y no se cumplan el Derecho Humano a la Alimentación en nuestro país, continuaremos cumpliendo un rol de seguimiento y vigilancia de las políticas públicas e iniciativas nacionales, regionales, departamentales, municipales e indígenas, y de exigibilidad del cumplimiento del Derecho Humano a la Alimentación Adecuada, sin que ello nos impida coordinar y complementarnos con instancias del Estado y de otros sectores sociales de la sociedad civil boliviana.
  • Asimismo, seguiremos luchando por la instalación y reconocimiento remos por la instalacirurales y urbanas y ONGs nacionales e internacionales de un foro propio de análisis y discusión de los procesos de integración de Bolivia en la CAN, en el MERCOSUR, con la Unión Europea y con otros, en el tema de Soberanía y Seguridad Alimentaria Nutricional; en el marco del Derecho Humano a la Alimentación Adecuada. Y mantendremos relaciones de cooperación y complementación con otras iniciativas de las sociedades civiles de América Latina y del Mundo que comulguen con nuestros propósitos.

La Paz, 16 de octubre de 2009

 
 
 
 
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La Paz - Bolivia